Mujeres & el Vino: Camila Vera Falabella

0

camila veraConversamos con la periodista Camila Vera Falabella, que vive en Nueva York y representa ese camino que muchas personas desean realizar pero que no se atreven. Se tituló en marzo del 2013, momento que decidió tomarse un año sabático debido a que había hecho una manda (no podía comer nada dulce por un año). Viajera empedernida y sibarita.

¿Que pasó con el tema del dulce?

El dulce siempre me ha vuelto loca, pero hasta ese entonces solo era algo que me gustaba y a lo que no me podía resistir, sin embargo, ese año libre nació una relación muy distinta entre ambos. El dulce, o mejor dicho la pastelería, se convirtió en mi pasatiempo, en una pasión que tenía muy escondida, y pese a que no pudiese probar nada de lo que hacía, empecé a entender las preparaciones de otra manera, a probarlas con los ojos, la nariz y los dedos. Fue un desafío muy entretenido y sumamente difícil, pero ahí fue cuando me di cuenta de que amaba la cocina, especialmente la dulce.

Sin embargo, eso no quitaba que lo que quería hacer era periodismo… Siempre me gustó escribir y soñaba con trabajar en una revista, pero jamás me moví para hacer algo al respecto. Así que por un milagro divino llegó a mi el trabajo como periodista en la revista Platos & Copas, era un trabajo entretenido, un lugar donde escribir y, por supuesto un mundo que desconocía por completo, en suma, un desafío maravilloso.

camilaAsí llegué a la revista, y como siempre he sido súper aplicada, no me bastaba con quedarme con lo básico, con las órdenes y el contenido cotidiano. Siempre me ha gustado ir un paso más allá. Siempre estar al día con lo que pasa en Chile, en el mundo, en las cocinas de todas partes, en todas las redes sociales, sabiendo quiénes son los mejores y así… El mundo de la gastronomía -como periodista en ese entonces- me fue consumiendo (de una buena manera eso si). Así se despertó una pasión aún más desatada por mi profesión, efectivamente estaba escribiendo cómo quería y de lo que quería, a su vez logrando ser parte de un círculo que en Chile es pequeño y pudiendo aprender de grandes referentes locales y mundiales (tanto periodistas como cocineros).

La verdad es que mis dos años y medio en la revista fueron como ser una esponja, aprender, amar y disfrutar de una profesión que en realidad tiene pocos límites, muchos horizontes y bastante por descubrir, consolidar y armar. Eso es lo que más me gusta.

Pese a que hice todo esto, todavía tenía el bichito de la pastelería y no sabía cómo justificar el estudiar algo completamente nada que ver al periodismo… Hasta que me iluminé… En Chile, lamentablemente, hay pocos periodistas gastronómicos (hablando de periodistas titulados como tales y especializados en un cien por ciento en el sector), dentro de ellos a su vez es difícil encontrar a alguno que se especialice en algún área a menos que sean vinos. Fue ahí que dije bueno, muchos saben que soy la loca del dulce, que siempre soy la que opina de los postres y anda buscando los nuevos pastelitos. Gracias a todo este brainstorming logré decidir que lo que tenía que hacer era efectivamente venirme a Nueva York a estudiar pastelería, pero no para ser pastelera, sino que para hacer periodismo especializado en este tema.

camila3Es cierto, es un mercado enano y verdaderamente subdesarrollado, a veces un poco inexistente. Pero, de los periodistas depende el desarrollo, el culturizar a la gente y enseñarle de una u otra manera qué es lo que buscan, qué es bueno, dónde encontrarlo, cómo apreciarlo, etc… Hoy en día eso falta, no solo en cuento al dulce, sino que todo, hemos fallado en enseñar a la gente a valorar la comida, a efectivamente apreciarla por lo que es, a saber si efectivamente es buena, está bien lograda, etc…Ese nivel de criticismo que vemos en otros países, en Chile está en pañales y de gente como yo depende cambiarlo. No es buscando afectar a restaurantes, cafés o pastelerías, sino que nivelando para arriba, mejorando el nivel, abriéndonos a críticas, a mejoras, a desarrollar un paladar nacional refinado del que años más tarde estaremos orgullosos.

En fin, el resumen eso es lo que quiero, escribir y enseñar a Chile sobre pastelería, para que en un futuro no nos comamos un brownie chicloso y reciclado en cualquier restaurante y digamos «mmm que rico». En un futuro espero que no dejemos pasar esos postres, pasteles, galletas, etc pencas a los que estamos acostumbrados y ojalá que aprendamos a buscar calidad, sabores y tradición. Pero siento que es una tarea que está en mano de los periodistas gastronómicos y en mi caso, me auto adjudiqué la tarea de hacerlo con la repostería.

¿Que estás haciendo en NYC?

Acá en Nueva York estoy estudiando Pastelería Profesional en el International Culinary Center, una de las mejores escuelas de cocina de Estados Unidos y de donde han salido varios genios de la cocina mundial. Muchísimos son súper destacados acá a nivel nacional, otros a nivel internacional, tienen un sinfín de estrellas Michelin y así, es un lujo, todavía no me creo que logré llegar a este lugar. Además, empecé a trabajar en un programa que se llama «Tastemakers» organizado por The World’s 50 Best, la idea es acercar la gastronomía (sobre todo la alta gastronomía) a la gente común y corriente, aún el proyecto está medio ambiguo pero esa es la idea, escribir para ellos y generar presencia.

Además, estoy colaborando con algunos medios y dedicándome también a desarrollar mis propias redes sociales con contenido de comida y en un par de meses mi propio blog debería estar andando. La idea de esta página web es publicar recetas, lugares, productos y todo lo que a mi me apasione pero relacionado con el mundo de la comida, que en suma es mi mundo, todo gira en torno a ella, a estas alturas estoy segura que si no me caso con un cocinero, difícilmente alguien me va a llevar el ritmo o soportar.

¿Que te llevó a tomar la decisión?

camina4Cumplir un sueño, el mío de estudiar esto y cambiar la pastelería Chilena, pero a su vez el de un país que quiere ser mejor en cuanto a gastronomía y que tiene todas las herramientas para serlo. Por ejemplo, en enero el equipo de pasteleros chilenos clasificó a nuestro país por primera vez a una Copa Mundial de Pastelería, este es un hito tremendo y que ha sonado poco, pero para mi es más importante que un mundial de la FIFA, cada uno con lo suyo, pero lo importante para mi es que lo apreciemos, como en el último tiempo se ha logrado apreciar que haya un restaurante chileno dentro de los 50 mejores del mundo, nadie aún le ha tomado el peso que estos reposteros con el solo hecho de haber clasificado están entre los 23 (aproximadamente) mejores del mundo…!!!!!!

¿Porqué dejaste Chile?

Es solo por un tiempo, la idea es terminar acá en diciembre, viajar durante enero y febrero por Europa, y especialmente a Francia a apoyar al equipo chileno, y luego volver a armar un proyecto que tengo en mente y que relaciona la pastelería con el periodismo en varios niveles.

¿Que conexión tienes con el vino? ¿Tomas alguna variedad en particular? ¿Porqué?

La verdad es que hasta hace tres años atrás no tomaba vino. Pero una vez que empecé a trabajar en este mundo, lo que más he visto son vinos y de todo tipo, así que fui desarrollando un gusto por ellos. Como buena dulcera, siempre me he inclinado por los súper dulces, por ejemplo me fascina el Riesling, y el Oporto, pero es cierto, hay veces en que uno simplemente los debe guardar para el postre… En el último tiempo he desarrollado un gusto por los tintos, especialmente el Cabernet Sauvignon, aunque tengo que confesar, extraño muchísimo los vinos chilenos, no hay comparación!!

¿Que aprendiste de trabajar en medios gastronómicos como Platos & Copas?

Ufff tantas cosas, desde cómo armar una revista entera, hasta formar una red de contactos que ni yo misma me lo creo. Jamás pensé tener como amigos a chefs que seguía en Instagram e idolatraba, pero lo cierto es que nada es imposible, y la verdad es que trabajar ahí solo fue un medio, porque al final, todo lo fui logrando sola siendo perseverante, busquilla y siempre yendo un paso más allá. Quería llegar lejos, codearme con los mejores, ser invitada como prensa a la premiación de los 50 mejores restaurantes del mundo y en menos de tres años lo logré, es más no podía creer estar sentada en vivo ahí y pensaba que el año anterior los había visto en streaming en mi escritorio de la oficina. Es impresionante como cambia la vida y la Platos & Copas fue una gran plataforma que pude utilizar para lograr muchísimos de mis objetivos, pero a su vez sin darme cuenta logré varios cambios en ella y que me hacen feliz, por lo mismo me fui orgullosa de ahí y con un amor tan profundo por ella, como un primer amor.

¿Si te proyectas de hoy a 5 años, donde estarás y que estarás haciendo?

Como te contaba, espero que en 5 años más pueda mirar hacia atrás y ver que este camino que he ido pavimentando efectivamente esté llegando hacia donde quiero, a generar esos cambios y esa marca tan importante en nuestro país. Me encantaría, y porque soñar es gratis, ser la persona que cambió la manera en que los chilenos aprecian la pastelería. No quiero ser la mejor pastelera, ni preparar las mejores cosas, quiero ser la que ayude a todo un país a darse cuenta de cuánto trabajan estas personas, de los sabores increíbles que desarrollan, de lo valioso que es su trabajo y muchas otras cosas, quiero sacar al pastelero o al tipo que hace los postres en un restaurante del anonimato, y ojalá pegarse un charchazo en la cabeza al que lo esté haciendo mal para que se ponga las pilas… Me encantaría que nunca más tengamos que decir «era rico, pero el postre no tanto…», me fascinaría escuchar que el día de mañana alguien diga «voy a comer al 99, pero no porque está de moda, sino que porque quiero probar los postres de Gustavo Sáez, el mejor pastelero de Chile».

¿Has visitado viñas en NYC?

Por el momento no, me encantaría pero no se me ha presentado la oportunidad. Claramente si pudiese lo haría, las viñas en este país son todo un espectáculo, desde el lugar hasta las mismísimas etiquetas de sus distintas cepas. Lejos mi tour vitivinícola más memorable en este país fue a Napa Valley donde recorrí varias viñas y los distintos centros gastronómicos que tienen, pero definitivamente la de Francis Ford Coppola es para el recuerdo, un set de película queda chico.

¿Como te defines? Bloggera? ¿Foody?

Me defino como periodista gastronómica, eso es lo que soy. Muchas veces me preguntan si soy crítica, pero les respondo ¿Cómo va a ser posible que alguien que aprendió a escribir en la universidad critique al que sí aprendió a cocinar? Eso conmigo no va, por lo mismo vine a estudiar lo que me gustaría criticar, quizás en un futuro lo sea. Pero ojo, siempre he sido partidaria de la crítica constructiva y ojalá en privado, no me gusta destruir a nadie públicamente para quedar como la mala «takillera» de la película, prefiero ir y decirles en secreto lo que no me pareció y de manera humilde, porque al final son ellos los que saben, no yo. Ojalá una vez que sea pastelera, pueda también ofrecerles meterme a la cocina y cambiar las recetas junto con ellos, es un sueño que tengo medio escondidito por ahí.

A su vez, en esta pega va todo un poco de la mano. Para ser periodista gastronómica hay que ser foodie, estar al tanto de lo último, vivir en un mundo que gire en torno a la comida, subir puras fotos de comida, hablar de ella, gastarse toda la plata en visitar lugares, probar ingredientes y así… Un foodie es alguien cuya vida gira en torno a los alimentos, a la cocina, a los mercados y más aún, es quien la comparte con el resto, no para ser alguien sino porque la fascinación por ella sobrepasa los límites personales. Compartir es un must en la vida de un foodie y ojalá que si alguien va a comer a algún lado porque yo le dije, me cuente, y no hay mayor felicidad que esa, el haber sido útil, hacer feliz a alguien con alto tan simple como una buena comida, un buen trago o un increíble lugar.

Y de bloguera, bueno es difícil porque es un término que ha tomado una connotación mala en el último tiempo, cualquiera puede serlo y eso me provoca cierto rechazo. Por lo mismo, mi página web no será un blog, no es una libreta de anotaciones personales, sino que una guía de mi vida como una foodie, un lugar donde seguirme los pasos, donde saber más del lugar que subí a Instagram y así… Pero seguiré siendo eternamente una periodista :).

andes@andeswines.com

@andeswines

instagram andeswines

 

 

Share.

Leave A Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.