Impulsan Rescate de Variedades Patrimoniales para impulsar Viñas Familiares

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En Chile existen miles de hectáreas de cepas de antigua tradición y cepas finas como país, moscatel de Alejandría, cinsault, carignan, malbec, entre otras, que están repartidas de norte a sur en diversas zonas vitivinícolas como el Valle de Codpa en la región de Arica-Parinacota, el Valle de Elqui y Limari en la Región de Coquimbo, el Valle del Maule y Rapel, hasta el Valle del Itata y Bio Bio en el sur de Chile.

Basados en el Libro de Historia del Vino Chileno, viñas del Itata, una historia de cinco siglos, Chile se comprobó que posee más de 500 años de antigüedad en la producción de vinos que comenzó con la plantación de cepas criollas españolas que se adaptaron a la realidad de los valles chilenos, hasta llegar en los últimos años como uno de los principales exportadores de vinos finos.

Con estos antecedentes, un grupo de emprendedores está liderando el “Plan de Rescate de Cepas Tradicionales” que pretende articular a viticultores de todo Chile para potenciar el concepto de “viñas familiares” a través de la asociatividad, iniciativa a cargo del área de enología de Andes Wines, empresa de marketing de vinos con 14 años de trayectoria.

“La motivación de este plan radica en la constante migración de los agricultores/viticultores a las ciudades, dejando de lado el cultivo de la vid debido a una baja en los precios de la uva y la falta de un canal de comercialización concreto que se especialice en este segmento de productos.” Señala Sergio Bustos C. de Andes Wines.

Al norte de Chile, específicamente en el Valle de Codpa en la región de Arica-Parinacota, se inició un proceso de asociatividad entre los productores locales que producen un vino local llamado “Pintatani” a base de cepa país para mejorar el proceso de manejo del viñedo, la vinificación, diseño de etiquetas, estrategia de marketing de vinos y la posterior comercialización, tarea necesaria para realmente evitar que los jóvenes y herederos de estos viñedos se vayan del campo a la ciudad, como lo que está ocurriendo actualmente.

El valor de este vino en origen es de U$10 dólares la botella, pudiendo ser el inicio de una nueva categoría de vinos si se lograra producir nuevos estilos y tipos de vinos a base de esta cepa, pero que se está viendo amenazado debido a que cada vez menos agricultores están produciendo este vino, ya que muchos de los jóvenes están abandonando la zona por pocas oportunidades laborales.

Sumado a lo anterior, algo inesperado sucedió en el sur de Chile. Se trata del hallazgo de cepas de Malbec de más de 140 años de antigüedad, viñedos ubicados en San Rosendo, una zona de la Región del Bio Bio que no está reconocida como una denominación de origen por tratarse de una zona que perdió por años la tradición de producir vinos, que se extiende a lo largo de las riberas de los Ríos Laja y Bio Bio, y en especial por tratarse de viñedos abandonados. Actualmente, Andes Wines está articulando un proyecto que apoyará a más de 19 agricultores del sector para mejorar la competitividad de sus viñedos, y poder embotellar vinos de alta calidad.

En esta vorágine, en la Región de Valparaíso se encontró una cepa histórica en las cercanías de Quilpué (Marga Marga) y que tiene gran versatilidad para producir vinos de terroir y tipicidad única en Chile. Se trata de la cepa Frontignan, que es originaria de Francia y que llegó con el arribo de los españoles y los misioneros que se instalaron en la zona de Quilpué en el origen del río Marga-Marga. Con el paso de los años, estas cepas fueron arrancadas en diversos sectores debido al bajo precio y lejanía con el poder comprador, quedando pocas hectáreas que han perdido su competitividad pese a tener cercano a los 200 años de historia en la producción de vinos.

En este sector, la consultora Gestión y Proyectos liderada por Rodrigo López, está impulsando un proyecto de rescate de cepas tradicionales, lo que permitiría continuar la tradición de producir el reconocido vino de misa, al igual que el “Muscat de Frontignan” que actualmente es producido y exportado por un sólo productor. Se está perdiendo la tradición y este hecho suma más de 200 años de tradición en la producción de vinos, complementando la exitosa trayectoria que poseen los Valles de Casablanca y Leyda, Lo Abarca, emergentes zonas que han posicionado en la producción de Pinot Noir, Sauvignon Blanc y Chardonnay.

“A través de estas iniciativas, el objetivo es ayudar a productores de uva país, moscatel y cepas finas, viñas artesanales, pequeñas, medianas y grandes a identificar las oportunidades que existen en el mercado y prepararse para la reconversión de sus viñedos, la creación de nuevas marcas y tipos de vinos que se ajusten a la necesidad nacional e internacional.” señaló López.

CASO DE ÉXITO –PAIS MAGICO

El caso de éxito que está generando gran revuelo es el proyecto piloto de Cooperativa Loncomilla y el INIA de Cauquenes (Instituto de Investigaciones Agropecuarias), donde se implementó un plan de rescate de cepas tradicionales donde se perfeccionaron técnicas de vinificación e infraestructura para que los viticultores del secano pudieran comercializar sus vinos de mejor forma, y a un valor competitivo.

De esta forma, se creó la marca “País Mágico”, que tiene entre sus vinos una línea de vinos a base de cepa país como Late Harvest Rosé, Chicha Premium, Vino Licoroso, Reserva Cepa País, entre otros.

Para los productores de cepa país del sur de Chile el cultivo de la vid es una tradición heredada y transmitida por generaciones, representando además la sobrevivencia de toda una forma de vida, rica en implicancias sociales, culturales y ecológicas.

El desafío de Chile será seguir buscando nuevas cepas escondidas en diversos valles del norte y sur de Chile para continuar entregando vinos únicos y de terroirs de puntos tan extremos como el secano interior, pre-cordillera, costa y valle central.

Consultado Pedro Parra sobre San Rosendo, consultor en Terroir: «Mi motivación es multiple. La primera es que corresponde a mi region, y yo soy profundamente regionalista. Cualquier grano de arena que pueda aportar lo haré. Lo segundo es que se trata de un patrimonio vitícola, de los muy pocos que quedan, que ademas se localizan en un terroir fantastico, abandonado, desprestigiado por gente que no ha comprendido mucho aun de calidad, y que merece estar arriba, muy arriba, en la escala de nuestras zonas vitícolas. Tercero, junto a Francois y Ledesma hemos sido los primeros en valorizar esta zona. Yo he presentado nuestros vinos en tantos países poniendo la palabra Rere y San Rosendo fuertemente arriba.»
La zona tiene multiples Macro y Micro terroirs. No todo sera grandioso, como suele ser siempre. La zona esta formada geológicamente por diferentes tipos de Granitos, muy viejos, poco fértiles, de mas de 300 millones de años, en general. Ademas hay zonas de piedras pizarras (schistos) como también hay zonas de arenas basálticas. Finalmente zonas aluviales en los bajos siempre están presente, siendo menos interesantes para estos vinos.

andes@andeswines.com

 

 

 

 

 

 

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