WINETUITEROS O LA DEMOCRACIA DEL VINO
Reportajes
Probablemente todo fue una humorada. Perdón, corrijo. Una asertiva humorada. Una iniciativa concisa y maciza. Sin pies ni cabeza a la hora de analizar previamente y con la mente fría el tema, pero finalmente una prueba que los proyectos no siempre necesitan enormes horas, estrés o cansancio para que se originen. A veces con el ingenio basta. Y un par de espacios o escenarios
A lo mejor winetuiteros fue otro exabrupto del atrevido dueño de este sitio. Para los que lo conocemos, podría no haber pasado de ser otra de sus locas ideas, de esas que nos cuesta dimensionar, pero que internamente deseamos que resulten. Por el bien de todos. Porque siempre suman. Porque siempre faltan.
Lo que sucedió hace algunos días en el Baco es la prueba fehaciente de que el vino es algo más que un negocio, algo más que un gusto refinado o una oportunidad de posar ante cualquier público sin importancia. Es un punto de encuentro, para todas y todos, sin escalas, sin obstáculos, republicano. De punta a rabo. De corcho a copa.
Y un espacio de encuentro como el de winetuiteros no podía sino nacer al alero de tal vez el único lugar completamente democrático: una red social. Twitter en este caso. Pero eso es sólo un accidente. Podría haber sido cualquier otra red. Pero sucedió en ésta y he ahí el nombre del grupo conformado por algunos conocidos, pero también —y tal vez esto sea lo mejor— por ilustres anónimos que levantaron en sus manos un corpulento Ossa y un sobresaliente Payén, entre otras seducciones.
Pero pudo ser cualquier otro caldo. No importa el nombre. Tal vez el único denominador común de todos sea la pasión por un líquido que creemos es más que un mosto y que entre otras cosas nos permitió dejar de ser perfectos desconocidos.
Dos cosas pueden resultar sorprendentes del encuentro fundacional de winetuiteros. Una es que no todos los miembros se conocían entre sí, pero a los pocos minutos las risotadas, exageraciones o expresiones llamaban la atención de los comensales. Extraño, raro. Nueve personas bebiendo varias —recalco la palabra, varias— botellas. Y tras este acto, me veo ahora atento a los posteos de sujetos que hasta hace algunas semanas ni siquiera sabía que existían.
Lo otro es que por alguna difusa razón winetuiteros llamó la atención de varios. En este punto la puerta a los argumentos está abierta. Tiendo a pensar que es irrelevante que todos estén de una forma u otra ligados al apasionante universo vitivinícola.
Es precisamente lo contrario lo que hizo brillar con luces propias esta primera cita: aquellos nueve amantes del vino llamaron la atención por ser simples ciudadanos, de esos que siempre cuentan como un número más, como un porcentaje. Aún cuando en forma individual cada uno cuenta con una historia nutrida, como conjunto su valor es nulo. Eso es lo que lo vuelve invaluable. Con la simple acción de reunirse y disfrutar winetuiteros se transformó en un grupo, con todo lo que ello implica.
¿Qué pasó después del Baco? Nada atípico. Sólo lo mismo que pasaría si cualquier sujeto se junta a beber o cocinar con amigos. Continuar la fiesta de la democracia del vino. Y para eso surgió otro estandarte republicano: Bar The Clinic.
Lo que viene ahora creo que nadie lo tiene muy claro. Por lo pronto una reunión bicentenaria. Seguramente popularán los mismos ilustres anónimos. Probablemente tras la segunda cita todo se vaya diluyendo, poco a poco, hasta que winetuiteros no sea más que una vieja palabra que se pueda rescatar de Twitter el próximo año. Pero también está la opción que eso no suceda. Esa sola posibilidad hace que sea agradable pensar en nuestra próxima copa. En un republicano descorche. A la salud de todos.
Galeria de Fotos: http://www.andeswines.com/fotos-winetuiteros-andes-wines/
Danilo Bustamante Rocha
Periodista y WineTuitero





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