Vinos de Rusia: logros cualitativos y metas ambiciosas

0

A los rusos, por lo general, no se asocia una considerable tradición del consumo de vino sino se les conoce más bien como grandes consumidores de vodka que sigue siendo la bebida tradicional del país. Sin embargo, se olvida mencionar al respecto que durante el imperio ruso en la corte del zar donde había „un despliegue de lujo y esplendor que no podían ser superados” se tomaba el vino, tanto tranquilo como espumoso, y este hábito se extendió a los palacios de la alta nobleza. Como importante elemento de la leyenda del clásico vino dulce húngaro de Tokaj, se conoce ampliamente que Pedro el Grande y Catalina la Grande fueron sus importantes compradores y para asegurar el suministro, mandaron sus tropas de cosacos a vigilar las bodegas de esta región y custodiar los cargamentos durante su transporte a San Petersburgo. Es conocida también la historia del champagne Veuve Clicquot según la cual la viuda ignoró el bloqueo continental articulado por Napoleón y logró enviar sus botellas a la capital rusa de aquel entonces que llegaron justo en el momento del nacimiento de un hijo de la pareja imperial y fueron servidas para los festejos posteriores. (Tal vez no sea casualidad que el paladar ruso sigue prefiriendo el vino dulce y el espumante sigue siendo la otra bebida tradicional de este país.)

En Rusia (población: 145 millones) el tomar de bebidas alcohólicas viene formando parte de la cultura popular y está profundamente arraigado en la sociedad. Según cifras recientemente publicadas, este país se encuentra en el cuarto lugar de la lista de aquellos con mayor consumo (14,5 litros por persona por año). Al observar las tendencias de esto, hay que darse cuenta que mientras los rusos siguen tomando considerable cantidad de vodka y cerveza (en 2017 un total de 1,2 millones y 96,5 millones de héctolitros, respectivamente) el vino también viene figurando con mayor participación entre sus preferencias. Actualmente esto representa alrededor de 15% del total y las ventas han crecido a un ritmo de unos 5% al promedio de los últimos diez años.

En el territorio actual de Rusia la vid viene creciendo desde hace milenios. Las más antiguas evidencias arqueológicas de su cultivo vienen de los territorios aledaños a los mares sureños (Negro, Azov, Caspio) donde ésta presentó poblaciones periféricas residuales y exhibió un amplío margen de variabilidad morfológica. El fomento del desarrollo de la vitivinicultura contemporánea inició solo en los últimos decenios del reinado del zar Alejandro II (1818-1881) cuando el príncipe Lev Sergeyevich Golitsin (1845-1916) fundó su bodega situada en la Crimea (Novi Svet) e introdujo nuevos métodos de elaboración y crianza de vinos.

En la era soviética la cadena productiva de uva y vino estuvo en poder del régimen comunista y el objetivo de cultivo y elaboración era primar la calidad frente a la cantidad. (En la década de los sesentas la superficie de viñedos en la URSS ha rondado las 350.000 hectáreas.) Con el correr del tiempo las técnicas se fueron modernizando y las transformaciones supusieron cierta mejora de la calidad. En 1985  se efectuó un gran cambio al ser decretado por el entonces líder Mijail Gorbachov una prohibición parcial del consumo de alcohol con la idea de mejorar la salud y la productividad (afectada por el alcoholismo) que ha causado una drástica caída de la producción de vino también. A partir de la primera mitad de los noventa, el sector tomó un nuevo rumbo que se caracteriza por la dominancia de la propiedad privada y por  las condiciones de un mercado libre.

Hoy en día, Rusia tiene unos 85 mil hectáreas de viñedos y la producción de vino anual (por unas 200 bodegas) oscila entre los 4 y 8 millones de hectólitros. La viticultura se desarrolla principalmente en la parte sur del país, ante todo en la región de Krasnodar donde se concentra alrededor del 45 % de la superficie total plantada de viñedos. Se trata de una franja extendida por una media de mil kilómetros que se limita directamente con la vertiente norte de la Cordillera del Cáucaso, localizada entre los mares Negro y Caspio donde el terreno es ondulante y la mayor parte del viñedo se descansa sobre suelos calcáreos y margosos que favorece la formación del sistema radicular de las plantas. La altitud media fluctúa entre los 150 y 350 metros. El clima es regulado por el efecto de la cercanía de mares y de los benéficos de unos 250 días soleados al año. Presenta temperaturas que varían de modo regular según las estaciones con un promedio entre los 11 a 13 grados celsius. El verano es largo y caluroso, en los meses de mayo y junio con mayor humedad, el invierno es templado pero a veces, por diversos factores atmosféricos, se da breves episodios de intenso frío. El promedio de la lluvia total y la humedad relativa anuales se mantienen alrededor de los 600 milimetros y del 70 %, respectivamente. (Su denominación de IGP autorizada: Kuban/Peninsula Taman. Las otras del país con la misma: Valle del Don/Rostov, Stavropol, Dagestan, Valle del Terek/Kabardino-Balkaria, Nizhnyaya Volga /Astrakhan-Volgograd.)

La bodega Abrau-Durso cuenta con el prestigio y el reconocimiento  de un gran patrimonio material y vivencias humanas. Esta joya de la vitivinicultura rusa fue fundada en 1870 y en un breve periodo de tiempo se ha convertido en sinónimo de alta calidad de espumante (champagne) debido a que ésto fue elaborado conforme al método tradicional y por un equipo de expertos profesionales franceses. Después del triunfo de los bolcheviques, la bodega fue estatizada y la posición de mando enológico de la bodega ha sido tomada por un científico local (Anton Mijailovich Frolov-Bagreev) quien elaboró la tecnología de fermentación en cisternas para conseguir que el volumen de la producción sea mayor y su costo más barato. Al final de la Segunda Guerra Mudial la maquinaria hallada en el edificio principal y una parte de la red de túneles subterráneos se encontraron dañadas. Las obras de restauración duraron una década para que posteriormente se reanude el trabajo en condiciones normales y la bodega cobre protagonismo en el mercado nacional. La privatización total tuvo lugar en 2006 y a partir de 2012 las acciones se cotizan en la Bolsa de Moscú.

En la actualidad, la Abrau-Durso dispone de una superficie total de 738,5 hectáreas de viñedo propio que está plantada con 9 variedades diferentes (Chardonnay,  Riesling, Pinot Blanc, Vermentino, Viognier; Pinot Noir, Pinot Franc, Cabernet Sauvignon, Merlot). Las blancas representan un 66% de la total. El 14% de las tintas es destinado para la elaboración de vinos rosados. Las variedades que se cultivan más extensamente son las Chardonnay, Riesling, Pinot Noir. En la última vendimia el volumen de uva cosechada casi alcanzó los 5.000 toneladas. Su producción media anual de vino ronda los 35 mil hectolitros y de ésta un 7% corresponde a espumosos. Tiene una amplia gama de productos que se embotellan bajo 9 etiquetas distintas. (Cerca del 15% de la total se destina a la exportación.)

Su espumante rosado Cuveé Alexander II que se elabora a partir del ensamblaje de vinos Pinot Noir y Chardonnay siguiendo el método tradicional es uno con cuyos sorbos los momentos de felicidad podrian fluir en un gran ambiente de sabrosura. Presenta color cereza con tonos de fresa, en nariz es fresco y delicado, en boca sus finas burbujas dan vivacidad.   Sus persistentes aromas y sabores afrutados con un toque de mineralidad se integran a una buena estructura y dejan una exquisita sensación de complejidad. La gran personalidad lo hace ideal para un aperitivo elegante en cualquier evento al que se quiera dotar de un toque de distinción.

Por último hay que hacer mención a la localidad del mismo nombre de Abrau Durso convertido en un destino de enoturismo fascinante que ofrece tentadoras alternativas (hotel, spa, museo, galeria, enoteca, festivales) para los visitantes.

La Fanagoria también se posiciona como una de las más destacadas bodegas del país con respecto tanto al volumen de su producción anual como a su clara apuesta por la calidad. Tiene su origen en el pueblito de Sennoi (Estrecho de Kerch) donde en 1957 comenzó la aventura que unos años más tarde ha dado un gran paso en su historia: el establecimiento de una planta procesadora de jugo de uva, el más grande del país. En 1996 se transformó en una sociedad anónima privada y se dió prioridad a la producción de vino en gran escala.

En nuestros días, la bodega posee una superficie total de 3.419 hectáreas de viñedo propio. En 2018 la uva para vinificación ha procedido de 2.322 hectáreas y su volumen ha rondado las 25.000 toneladas. Estas se encuentran plantadas con unas 30 variedades entre las cuales se destacan las Cabernet Sauvignon, Krasnostop Zolotovsky, Merlot, Pinot Noir, Rubin Golodrigi, Saperavi, Tsimlansky Cherny; Aligoté, Bianca, Chardonnay, Riesling, Sauvignon Blanc (tintas: 56%, blancas: 44%).   El año pasado a base de éstas se ha producido 213 mil héctolitros de vino (espumosos: 11,2%). Aquellos que han sido criados en barrica representan un 1,5% de la total. (Cabe resaltar que la bodega dispone de un taller de tonelería propio y la materia prima de las barricas de roble procede de los bosques del Cáucaso.) Sus 12 lineas de productos ofrecen una amplia diversidad de vinos cuya mayoria es monovarietal. Cada una de los 69 diferentes, desde jóvenes hasta aquellos con crianza y de autor, tiene unas cualidades especiales que la hacen singular.

Uno de éstos es el 101 Ottenkov Saperavi 2016 que ha sido elaborado con materia prima seleccionada (rendimiento: 6 toneladas/hectárea) y envejecido durante 12 meses en barricas de roble francés con posterior reposo en botella durante 6 meses hasta completar el ciclo de crianza. Presenta un hermoso color rojo picota vivo con ribete ligeramente teja y bien cubierto de capa. En nariz se percibe aromas intensos a frambuesa y grosella con sutiles notas especiadas. En boca es contundente y de rica carga frutal asi como de intenso recorrido que consiguen una buena expresión de la variedad. Este vino tinto complejo con identidad memorable puede ser el favorito de quienes busquen uno de impacto que deja sensación de finura envolvente.

Hay que resaltar que esta bodega fue la primera en el país que en 2017 ha sido autorizada por la Unión de Viticultores y Productores de Vino de Rusia (SVVR) para el uso de las denominaciones IGP (y DOP) con respecto a los vinos producidos a base de uvas cultivadas en la zona de su operación.

En cuanto a las perspectivas del sector nacional, el Presidente de la organización gremial nacional ha afirmado recientemente que de cara a 2030 la superficie de viñedos podría aumentar hasta las 350 mil hectáreas y la producción de vino crecería a 21 millones de hectólitros. Se prevé que a partir de 2020 en el mercado local las ventas de vinos crecerán en un promedio de 1,4% por año y la cuota de los nacionales será cada vez mayor.

Fotos: autor; kurortkuban.ru/agroturizm

andes@andeswines.com

**********

Vinos de Rusia: logros cualitativos y metas ambiciosas por Dr. József Kosárka ©

17.03.2019

 

Share.

Leave A Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.