Crean el Club del Carignan en el Valle del Maule

Circulo Del Vino

Luego del devastador terremoto 8,8 que sufrió Chile, y con el objetivo de rescatar el valioso patrimonio vitícola maulino y promocionar internacionalmente sus vinos en base a Carignan, nace el Club del Carignan.

En la viña Tabontinaja en Loncomilla, una de las zonas más devastadas por el terremoto, se constituyó oficialmente como club un grupo de productores que, con sus vinos en base a Carignan, pretenden dar a conocer al mundo el valioso patrimonio de la vitivinicultura de secano chilena.

Las casi 700 hectáreas de Carignan que sobreviven principalmente en el Maule, la gran mayoría en la zona de Cauquenes, estuvieron por décadas prácticamente abandonadas por su baja rentabilidad. En estos días, sin embargo, el Carignan es el protagonista de un verdadero renacimiento. Su precio se ha quintuplicado e importantes bodegas intentan comprar sus escasas uvas como si fueran un verdadero tesoro.

“Cuando partimos con esta cepa, todo el mundo nos preguntaba ‘¿qué están haciendo? ¿Para qué? No tiene futuro’. Ahora están todos locos con la cepa”, sostiene Arnaud Hereu, enólogo de Viña Odjfell.

La fecha de introducción del Carignan en Chile es difusa, tanto o más que el caso del Carmenère. Se piensa que fue traída para mejorar los tradicionales vinos en base a País, aquella cepa rústica que llegó con los españoles en el siglo XVI. Sin embargo, en la zona del Maule, el Carignan ha desarrollado por sí solo un carácter único que ha seducido a los expertos de Chile y el extranjero.

“Tiene un color impresionante y su juventud es casi eterna. Regala aromas de guindas ácidas o salvajes y bombón de licor. Con el envejecimiento aparecen notas de melaza y boldo. Es un caballero andante con una armadura de fierro. Con mucho temple. Cuando entra en la boca tiene un paso gallardo. Es un tipo rudo, campesino. No es un noble cortesano”, explica Pablo Morandé, quien fue uno de los primeros enólogos en embotellarla como vino fino.

El Club del Carignan es una iniciativa de Andrés Sánchez, enólogo de Viña Tobontinaja, y Eduardo Brethauer, editor de Vinos de VITIS Magazine, que hoy se instala en el marco de la estrategia de diferenciación del Cluster del Vino de la Región del Maule, Vinos de Chile 2020. El objetivo principal de este cluster es potenciar aquellos elementos que confieren identidad a los distintas terroirs de esta zona, como la vitivinicultura de secano, las parras antiguas y las tradiciones de los productores que trabajan estas vides.

Las viñas que participan en la constitución de este club son Tobontinaja, Meli, Miguel Torres, Valdivieso, Undurraga, Bravado Wines, Morandé, Agrícola Santa Elena, Odjfell, De Martino, Lomas de Cauquenes, Canepa y VIA Wines. Estas bodegas, cuyos vinos deben provenir de parras maulinas de más de 30 años de edad, plantadas en cabeza y en condición de secano, se agruparán como una asociación con una imagen común y que desarrollará acciones concretas para promocionarse en Chile y el extranjero.

“Los grandes vinos del mundo cumplen cuatro requisitos: están asociados a un lugar físico determinado; provienen de plantas viejas; están plantadas en condiciones de secano; y requieren de una interpretación por parte del hombre. Si se cumplen todas esas condiciones, como las cumple nuestro Carignan, puedes hacer un vino que te haga llorar de felicidad”, afirma Andrés Sánchez.

Los vinos de esta inédita asociación no sólo permitirán rescatar un invaluable patrimonio de parras antiguas, incentivando una política de injertación sobre aquellas miles de hectáreas de País que se encuentran semiabandonadas, sino que además enriquecerán y se convertirán en un atributo diferenciador de la oferta de vinos chilena.

PRESTRENO DEL CLUB

El próximo 23 de marzo a las 19.00 horas, en el restaurante Cuerovaca (Paseo El Mañío, Santiago), se realizará una cata de Carignan abierta a todo público donde participarán los vinos representantes de este club. La degustación será dirigida por los sommelier Héctor Vergara y Héctor Riquelme. Toda la recaudación irá en beneficio de las familias del pueblo de Sauzal en el Maule.

andes@andeswines.com

    2 comentarios

  • Marcelo Muñoz dice:

    Estimados.

    Luego de leer sobre el Carignan, me pude dar cuanta de una omisión imperdonable en este tema.

    Para su conocimiento existe una Viña en Larqui, cerca de Chillan, que hace muchos años produce y vende el Carignan como tal, quisas no tiene la infraestructura de Tobontinaja con su hotel, tampoco la sofisticación de Odjfell y su haras y menos el Enólogo del Siglo como De Martino, pero les puedo asegurar que se llevaran una sorpresa con la calidad de este Vino.

    Saludos

  • Max dice:

    Gracias por comentar el artículo. Cualquier consulta, nos puedes escribir a andes@andeswines.com

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